El Puente de Bassano es una obra de Andrea Palladio, y es uno de los ejemplos de puentes de madera europeos más detacable.
Nuria Prieto
El puente de Bassano, obra de Andrea Palladio es el símbolo de esta ciudad italiana. Construido en 1569, el puente fue destruido muchas veces especialmente durante la Segunda Guerra Mundial. Los soldados de los Alpes o Alpini siempre respetaron el puente de madera y la ciudad de Bassano del Grappa. Tras la destrucción del puente, lo reconstruyeron a través de documentación de una colección privada. El puente se sitúa sobre el río Brenta, y se le denomina también Ponte Vecchio de Bassano. Fue destruido por primera vez en 1748 y reconstruido en 1751, la última reconstrucción fue llevada a cabo por los soldados del regimiento alpino del ejército italiano y desde entonces el puente recibe el nombre de “Ponte degli Alpini”. Durante los sesenta y setenta han tenido lugar diversos trabajos de restauración especialmente en la base del puente, debido a la disminución de material en esta zona por arrastre del río y al deterioro de los elementos que forman los tajamares.